De hobbie a negocio – 15 consejos para tomarte tu negocio en serio

Emprendimiento, Productividad

En mi experiencia, los emprendedores son muy optimistas y aseguran que no tienen un hobby, tienen un negocio. ¿Pero estás seguro?

Cuando empiezas a tratar tu negocio como un negocio, las cosas empiezan a cambiar. Es muy simple. Si sigues tratando a tu negocio como un “hobby” o un “extra”, siempre será una de esas cosas.

Incluso si tu negocio no está exactamente en el punto en donde quieres o necesitas que esté, puedes tratarlo como si estuviera en proceso de llegar allí.

Sólo porque tu negocio no haya llegado a los ingresos que quieres, no significa que no puedas tratarlo como si fuese lo máximo; así que te comparto algunos consejos que a mí me han funcionado para pasar de hobby a negocio, tratando a mi negocio como eso, un negocio (¡y uno muy bueno!)

  1. Desarrolla un plan. Si no tienes los recursos (tiempo o dinero) para hacer un plan de negocios exhaustivo, al menos haz un plan de acción lo bastante completo como para empezar con buenos cimientos. Si necesitas ayuda, ejem… recuerda que ofrezco un servicio de asesoría de 5 semanas para diseñar tu plan de acción.
  2. Define tus objetivos. Al principio, céntrate en sólo uno: ¿Cuánto quieres facturar? pero obviamente llegas a esa cifra después de hacer el punto anterior, evaluar tus gastos, previsión de ventas, etc…  Y luego, define micro-objetivos que te permitan llegar a ese objetivo. Esos micro-objetivos pueden asignarse para las diferentes estrategias que planifiques para tu año.
  3. Asígnate un lugar de trabajo. No importa si es la mesa del comedor o si invadiste todo un cuarto. Necesitas un espacio en el que puedas organizarte y ponerte a trabajar.
  4. Establece horarios de oficina. Es súper útil, especialmente para aquellas personas que piensan que pueden platicar contigo a cualquier hora. Establece horarios y respétalos. Explícaselo a tus familiares y amigos, ponlo en la firma de tu email y en tu sitio web. Te ayudará a mantenerte concentrado en las horas de trabajo y “desconectar” después.
  5. Asígnate un sueldo. Si ves dinero disponible, te lo gastas.; esto es así. Lo que debes hacer es asignarte un sueldo y no tocar el excedente; que no es tuyo, es de tu negocio.
  6. Abre una cuenta bancaria independiente. ¿Cómo puedes saber cuánto dinero tiene tu empresa si lo tienes mezclado con la compra del supermercado? Además, le ahorrarás algunas canas a tu contador.
  7. Lleva un registro de tus ingresos y tus gastos. Ya lo hemos hablado antes, de hecho puedes descargarte una plantilla aquí. ¿Sabes si ganaste más dinero este trimestre que el anterior? ¿Puedes comparar temporadas? ¿Cuánto estás gastando en material de oficina? No podrás hacer ningún tipo de análisis si no llevas un registro de tus ingresos y gastos. No importa el método, si es en una libreta, Excel o un software; necesitas organizar esta información.
  8. Haz contratos. Aunque sean de sólo una hoja. Tener un contrato con todas las políticas y condiciones de tus productos o servicios, te ahorrará dinero y dolores de cabeza, en caso de que te encuentres con un cliente indeseable.
  9. Describe lo que haces, en una frase. Cuando alguien te pregunta a qué te dedicas, si tu frase empieza con: bueeeno, yo… empezamos mal. ¿Verdad que cuando trabajamos para otra empresa, respondemos de una manera muy clara? Soy vendedora en X tienda, soy gerente de x, soy la responsable de x departamento. Pues lo mismo. Si lo tuyo es un negocio y no un hobby, debes poder responder con la misma claridad: me dedico a x. Y si puedes ponerle nombre a tu posición, hazlo: directora, fundadora, directora creativa, CEO, boss lady, lo que gustes.
  10. Deja de trabajar gratis. Sal de la fase de “estoy haciendo portfolio” y empieza a cobrar por tu trabajo. Si has trabajado en el punto número uno, demuestra tu propuesta de valor y cobra lo que mereces.
  11. Planifica tu contenido. Ya sea que tengas un blog o simplemente estés en las redes sociales (que digo simplemente, pero es un gran trabajo), planificar tu contenido y diseñar un calendario editorial, no sólo te ahorrará tiempo; te ayudará a enviar un mensaje más sólido, enfocado y con llamadas a la acción más fuertes.
  12. Pide tarjetas de presentación. Nunca sabes cuándo o en dónde vas a conocer a un posible cliente, así que tienes que estar preparado.
  13. Aprende a decir que no. Parece impensable  decir que no a un cliente, pero si no encaja con tu filosofía, puede causarte grandes dolores de cabeza, o simplemente no es el trabajo que te gusta hacer, está bien decir que no.
  14. Asiste a eventos. Tienes que estar presente en tu comunidad. Las personas conectan con personas, así que sal y relaciónate. Deja de esconderte detrás de aquello que vendes y sé una persona 🙂
  15. Mide tus logros. Es difícil saber en qué debes centrarte si no sabes qué es lo que está funcionando. Asegúrate de revisar periódicamente tus números para saber qué funciona, de dónde vienen tus clientes, qué tipo de contenido en redes sociales funciona mejor, cuál peor. Te podrías sorprender de lo que descubre uno analizando datos.

En resumen…

Hay miles de cosas que hacen que una pequeña empresa sea exitosa, pero una de ellas es que cambies de mentalidad y pases de hobby a negocio.

Algunas veces debemos retroceder un poco y hacer balance de lo que hacemos y no hacemos en nuestros negocios, para a partir de ahí sentar las bases y crecer.

Espero que lleves a cabo estos 15 consejos para tomarte tu negocio en serio, y pases de hobby a negocio. Ya me contarás 🙂